Mentiras maravillosas
En noches de insomnio o cuando me despierta el tedio a media noche. Ese tedio que es parte musa y parte huidizo... repaso canciones del pasado. Esas canciones que aunque olvidadas dejan su mella.
Admiro a los compositores que enlazan música, letra, y la vida en sus canciones. Una de estas canciones es: "Que tal te va sin mi" canción que considero preciosa por su mensaje al corazón y como bien describe el desespero de un hombre enamorado. No creo que exista mejor intérprete que Raphael. Ya que la música y letra piden emoción y sentimiento.
O has comprendido que el amor no se improvisa... estas palabras son tan contundentes que se quedan como reglón imborrable o guía.
Pero siendo un gran artista Raphael le añade unas palabras al final de su interpretación que según mi criterio dice todo lo que espera el psiquis de un hombre. Esas palabras que necesita escuchar desde que recuerda lo que encierra su felicidad.
¿Cuales son esas palabras tan necesarias para el desarrollo emocional desde la infancia? Esas palabras como las que nuestras madres nos nutren al decirnos: ¡Que bonito mi niño!, ¡Que guapo eres!, ¡Que bueno es mi niño!, ¡Que inteligente eres!, ¡Mi cielo!, ¡Mi tesoro! ¡Mi rey!, ¡Mi vida!, ¡Mi niño lindo! Y en fin... todas esas palabras que nos edifican emocionalmente y nos dan esa sensación de seguridad al sentirnos amados. ¿Pero que pasa cuando ya somos adultos?
Creo que seguimos necesitando esas exageraciones de afecto o amor constantemente... no con ese mimo o tono de voz, pero necesitamos pensar que nos aman, necesitamos sentirnos amados... somos tan egoístas que inclusive aunque no podamos ser recíprocos esperamos siempre esas mentiras piadosas.
¡Así es! Mentiras necesarias para continuar con la vida... La mujer que sepa darlas como una dosis a su debido momento siempre lograra que su pareja se sienta feliz. Y bueno si ella ama a su pareja mucho mejor... esas mentiras necesarias se convierten en palabras que nutren la relación.
Siempre le digo a mis hijas... observen la cara de felicidad de los niños cuando sus madres les mienten con tanta ternura.
Porque no todos los niños son los más guapos, ¡porque mira que hay niños feos que reciben esas palabras de sus madres!. Ni son tan inteligentes, pero sus madres con esa mentira logran que su vástago se lo crea y se esmere en ser un poco más que mediocre. Y mucho menos son el tesoro de la casa. Pero sus madres con su amor usan esas palabras como llaves para lograr tantas cosas. Y esa es la clave... palabras claves para pulir el brillo de los ojos y del corazón. Y sacar la felicidad de esos rincones del corazón.
Palabras como: ¡Nadie como tu!, ¡Eres el único!...
¿No son mentiras maravillosas?
Y al final de su interpretación Raphael... magistralmente dice:
¡Miénteme!






Puri Martins dijo
Hace mucho que no te leia, Padron, y hoy nos regalas pensamientos tan humanos, sensaciones tan sencillas y tan poderosas en su sencillez..mentiras piadosas....si, y que no llegan a ser ni mentira, pues es tanto el bien que hacen que eso mismo las convierte en presunta realidad
Salir de la mediocridad, no conformarse, andar el camino con valentia, a eso ayudan esas mentiras de piedad, no cuesta nada alegrarle la mañana a alguien que lo necesita como se necesita respirar, o no es cierto que al levantarnos si escuchamos unas notas de cariño, nuestras sonrisa aparece y ya todo se ve de otro color?
y no seran mentiras no, es solo acrecentarlo con un poco de exageracion, hacer superlativo el amor, el cariño...nada cuesta.
El alimento del alma nunca sera tratado de mentira si entendemos que nos salva de la mediocridad
un saludo, gracias por la cancion, un clasico maravilloso
16 Septiembre 2009 | 10:14 AM