Oración
Cuando escribo así, sin sol, sin rumbo
Escondiéndome en la sombra de las nubes
Refugiándome en las palmas de mis manos
Hurgando entre suspiros y costumbre
Escucho en los latidos de mi mente
Tanta ausencia, tanta hiel, tanto derrumbe
Y en mi afán por hallar un horizonte
Entre letras y palabras tan gastadas
Me pregunto: ¿Quién soy yo? ¿Cuál es mi nombre?
¿Y si escuchas a mi alma atribulada?
Cuando siento que mi mano se estremece
Y un suspiro se escapa de mi pecho
El anhelo anudado en su cendal
Se desata orgulloso y sin complejos
Me sonríe con la sorna de un amigo
Que con obras del pasado, a su merced
Me prepara un camino de hojarasca
Que suplican la cautela de mis pies
Cuando escribo así, sin sol, sin rumbo
Imagino que a lo lejos tú me ves
Como yo, que te busco entre las nubes
Con las palmas de mis manos, y mi ser
Desvanecen los esquemas, las costumbres
Y mi alma tristemente puede ver
Que tu suave y sutil compañía
Con tu abrazo de no sé, no puede ser
Te pregunto: ¿Quién soy yo? ¿Cuál es tu nombre?
¿Por qué busco entre mi alma tu querer?
Padrón-Dueñas







Madeleine De Cubas dijo
Hola Armando: Ultimamente no hemos sabido mucho de ti. Qué alegría que regreses con un poema tan profundo y sentido como éste. Un abrazo.
16 Julio 2009 | 12:13 AM