El Desvelo del secreto
Llevo unos días hablando con amigos e inclusive desconocidos y casi todos... como están que se cagan del miedo por la crisis en que estamos. Recurren a todos los medios posibles para auto-ayudarse. Tal es así que las patas de conejo han aumentado en valor... y en esta ciudad casi criolla y casi cubana... el precio de los cocos secos y pollos vivos ha aumentado considerablemente.
Conseguir un turno con un psicólogo famoso es más fácil que con un santero o babalawo. Pero bueno, no todos acudimos a esos métodos tan prácticos... algunos leemos libros de auto-ayuda. Uno de estos libros que me tiene hasta las narices es The Secret. La verdad que he pasado de el... pero como tanta gente me comenta de sus grandes verdades he decidido echarle un vistazo.
The Secret, menudo secret este... Nos habla de la ley de atracción... de enfocar lo que deseas y todo lo que pienses llega a ti... y tropecientas cosas positivas que nunca vienen mal pensar en ellas.
Porque tenemos que ser sinceros... es importante alentar nuestra mente e inyectarle ideas positivas que la entretengan y ésta de paso nos regala esas endorfinas que nos dan esa sensación de bienestar y... ¡Que feliz y satisfecho me siento! O sea, una masturbación psicológica que nos regala el orgasmo de las endorfinas. Dicho sea de paso, no se si por el efecto de la masturbación o porque se opone diametralmente a los dogmas religiosos judeo-cristianos, ya tiene una enconada oposición, muy parecida a la del hereje, brujo engaña niños y seductor de adultos... Harry Potter.
Pero la magia de este libro... The Secret... es que nos hace sentir positivos... Y al sentirnos satisfechos atraemos lo positivo.
¿No está nada mal verdad? Porque eso es mejor que dejar que la mente divague por los callejones oscuros de cualquier trauma infantil o experiencia nefasta.
Y si la muy cabrona (nuestra mente) es como un mono que tiene que estar dando trompicones de rama en rama. Entonces mediante estos pensamientos creados le ofrecemos trampolines de circo y montamos el espectáculo. Bueno, eso más o menos explica la llave de este gran “Secreto” que se ha convertido en un Best Seller.
Y yo me digo... ¿Pero bueno? ¿Que clase de secreto es este? Esto de secreto no tiene nada. Pero tiene la virtud de hacernos pensar en cosas que por la centrifuga de la rutina no nos detenemos o le damos su debido tiempo.
Yo desde luego creo que como todo lo que se lee siempre nos deja algún residuo o información esta nos ayuda o cambiar o enriquecer nuestro pensar.
He llegado a la conclusión que aquí hay tomate... pero no hablo del tomate de la huerta. Hablo del tomate de la mente... y este tomate de la mente no es ese rozagante fruto que tanto nos deleita. Amigos, el tomate mental, es un tomate con espinas...y a este hay que trabajarlo y trabajarlo muy fino. Currarlo de verdad.
No hay diente que le entre, hay que madurarlo mediante reglas muy parecidas a la del huerto, pero estas tienen que ser mentales e inclusive balanceadas por las reglas físicas que existen y siempre existirán.
Digamos que a la mente la bajamos de la rama y le vamos a ofrecer un nuevo trampolín. Y este nuevo deseo-trampolín es... bajar de peso.
¿Porque mira que somos hedonistas y vanidosos verdad? Sí, si... ya sé...Usted quiere perder de peso porque es bueno para la salud. ¡Venga ya! Que nadie se cree ese cuentazo de falsa modestia. Pero volvamos al trampolín que de ahora en adelante le llamaremos Trampos... para abreviar.
Usted desea amoldarse a una figura más estética y agradable frente al espejo. Ud desea esos comentarios que le digan: ¡Pero que bien estás! ¡Se nota que te cuidas! ¡La verdad que no pareces tu edad! Vamos, que quiere alimentar a su ego... porque con la gula lo que ha hecho es sobre alimentar a su cuerpo.
Para empezar con esta aparente sencilla alternativa de este nuevo Trampo... tenemos que comprender y aplicar las reglas basicas del universo. No se materializa nada a cambio de nada... cuando obtenemos algo siempre existe el precio de dejar un vacío en otro lugar. Como por ejemplo... cuando hacemos propagandas políticas y comerciales y se imprimen miles de miles de panfletos para ensuciar las aceras y calles de nuestras urbes...cuando tiramos todo esos papeles en el metro y de paso le damos trabajo a la gente de sanidad. Dejamos un vacío en un bosque de algún rincón del mundo.
Ahora al grano, si quieres perder de peso... ¿Donde piensas dejar esos kilitos o libras que te sobran? No pensaras que los diluyes en tu metabolismo y ya no están verdad? ¡Ni de coña!
Tienes que crear un Trampo... ¿Recuerdas? Tienes que darle una salida a otro lugar del universo. Pero no es solo darle una salida... tienes que facilitar esta nueva dimensión. Y este es el gran Secreto... No es decir... ¡Estoy delgado! ¡Que cuerpazo tengo! Es buscarle un lugar a estos kilos o libras donde habitar.
Piense bien... estos kilos se los tengo que regalar o traspasar a alguien... ¡No se desaparecen! Y claro hipócritamente pensamos... ¡Ya sé! Se los mando esas miles de gente del tercer mundo que están en los huesos.
¡Pero que buenos somos! Pues no es así, esas no son las reglas del juego... tiene que facilitar... buscar la salida rápida. ¿Y quien mejor que una amiga o amigo que ya está en la gula? Hacia esos son a los que debemos enfocar a los Trampos... e imaginarlos rechonchos de grasa y con unos michelines inmensos. Imagina a este amigo o amiga como a una bola se sebo. Mientras hacemos eso, ahora creamos la visión mental de nuestro cuerpo esbelto, delgado, hermoso y bello.
Y amigos, esta es una la ley de compensación muy sencilla e inclusive justa.
Usted pensará, ¡Que locura!... pero no lo es... créame. Ya llevo unas semanas facilitando un Trampo a cierta persona... y cada día la veo mas hinchada... se le nota esa papada de angelito de un cuadro barroco... las costuras de la ropa existen de milagro... en cualquier momento le saca un ojo a alguien de un botonazo. ¡Eso es bondad!
¿Y yo que?... pues he perdido mas de 10 kilos... me siento muy bien y con mi consciencia muy tranquila, porque estos kilitos le quedan muy bien y siguen cumpliendo su papel en el universo.
Este es el desvelo del Secreto...
¿Quiere atraer riquezas? Pues tiene que preparar un Trampo... pero recuerde... No es repetirse que ya es alguien de dinero, de mentirse ante el espejo... Nada de eso... facilite un Trampo... usted pensará pues que voy a desear el dinero de algún rico... ¡Que no! ... ¡Que eso es envidia!... Tiene que buscar un Trampo con alguien que esté arduamente luchando por superarse... imagine su fracaso... véalo en miseria total... y entonces.. se abre el momento para el Trampo a su favor. Y verá este gran milagro de la ley de atracción y compensación.
¿Ya comprende bien el desvelo del Secreto? Esta ley existe desde que nuestros antepasados estaban a la intemperie o en las cavernas.
¿No cree que es así? Imagine a nuestros antepasados en Atapuerca casi a la intemperie y en las noches refugiándose en la cueva o caverna.
¿Quiénes estaban más seguros? ¿los de la entrada y lejos del fuego? ¡Por supuesto que no! Los que estaban al fondo de la cueva sin pasar frío eran la clase privilegiada de entonces. Digamos que una de esas noches entra una de aquellas fieras hambrientas y empieza a atacar a los habitantes de la caverna... ¡Que espanto! Probablemente se llevaba como presa a algunos de los más débiles... a lo mejor a un niño o a un anciano decrepito de unos 40 años.
Todos gritaban, algunos ayudaban... pero los del fondo... los que estaban cerca del fuego y en lo más recóndito de la caverna... ¿Gritaban también? ¡Claro que sí! Tenían sentimientos, eran seres humanos..., lloraban por miedo y dolor... pero muy adentro en ese habitáculo oscuro que es el corazón humano... se decían. ¡Ufff menos mal que se comió al hijo de la Peluda y no el mío! Claro está, lloraba en desconsuelo. Ahora la ley de compensación le daba mas alimento a su progenie. Mañana lloro con la Peluda y la consuelo y para ayudarla a mitigar su pena, le digo no pierdas la costumbre de buscar frutos y que se los traiga a los míos. Tenemos que ayudarle... Vamos... creo que esa fue la primera ONG... la de Atapuerca.
Si a las siguientes horas la bestia logra entrar en la caverna, la ley de probabilidades es que ya no esté con hambre y los del fondo salgan huyendo despavoridos... la bestia acecha... La voluntaria de la ONG huye con su hijo en brazos aterrada.. y se dice... ¡Que se jodan los lentos que no saben correr! ¿La selección de los más fuertes?
¡No!... el desvelo del Secreto a plenitud.
Alguien tiene que sacrificarse por el bienestar de otros...
Es muy sencillo este Secreto... desea lo mejor para ti... Pero recuerda que ya todo lo que es materia o energía existe en el universo y que no hay nada nuevo bajo el sol.
Utilice los Trampos... y verá el éxito en su vida.
Lea este documento tres veces al día, ponga en practica la ley de los Trampos... y si quiere una copia gratis, envie un cheque o giro postal a favor de:
Sobrevivientes de Atapuerca, ONG







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Ja, ja, desde hoy mismo lo pongo en práctica...voy a hacer un trampo con mi mi jefe que se va a cagar...¡Hay qué ver qué cosas se venden en tiempos de crisis, Armando!. Volvemos a los tiempos del brujo de la tribu...Un abrazo.
12 Marzo 2009 | 07:48 AM