Isla que yaces en mi sangre
Isla que yaces en mi sangre
Que moras en mi alma, sol naciente
Que vuelas en mi pecho cual paloma
Detrás de mi mirada, nunca ausente
Destilo el salitre de tus playas
Mis venas los caudales de tus ríos
La sombra de tus ceibas mi refugio
Y el manto del palmar en mi bohío
Llevo de tus cañas la dulzura
Guardada cual tesoro en mis palabras
No importa la dureza de lo incierto
Mi alma, siempre alegre… nunca amarga
El canto del sinsonte en el palmar
En esta nueva tierra que me acoge
Mantiene mi esperanza sin flaquear
Reviven mis recuerdos y tu nombre
Tú, que reverberas en mi sangre
Que me haces criollo y buen isleño
¡Que orgullo poderte recordar!
Decir: ¡Yo soy cubano! ¡Soy tu pueblo!
Padrón-Dueñas










Madeleine De Cubas dijo
Qué puedo decirte, Padrón? Fuera de que le has hecho a Cuba un canto hermoso. Puedo escuchar tu voz elevarse como un grito guerrero y desgarrado. Un abrazo.
28 Febrero 2008 | 04:29 AM