Relato de la vida, real
Esto pasó hace ya unos años cuando llevaba a mis hijos al colegio… Mandy y Vero… para empezar yo era el que los llevaba y todas las mañanas empezaba la bronca esa… de:
Yo- ¡Apúrense! ¡Tómense el desayuno!, ¡Vete a lavar la cara ahora mismo!
Vero- La respuesta era casi al borde del llanto… ¡Ya me la lave¡
Yo- ¡Que no! ¡No me mientas y sube a lavarte la cara!...
Vero- a llanto puro o más bien a gritos…tragándose los lagrimones…
¡Ya voy! ¡Ya voy! ¡Ahhhhhhh!
Miro a Mandy… y todo despeinado… la camisa del uniforme arrugada… un desastre.
Yo- ¡Pero de donde has sacado esa camisa de una botella? ¡Busca otra!
Mandy- Con cara de victima… ¡No la encuentro!...
Yo- ¿Cómo que no la encuentras!...Buscaste en el closet?
Mandy- con cara de niño abusado… ¡No!
Yo- Al borde de un infarto… ¡Y donde coño la estabas buscando? ¡Y hazme el favor y péinate!
Aprovecho y le pongo agua fresca a Charlene… que era un perra pastor alemán, muy buena y noble que teníamos en el patio.
Baja Vero, con los ojos rojos y esa cara de niña abusada…
Yo- Le digo: ¿Pero no te has peinado todavía!...
Vero- Llorando me dice… ¡Papi ya me peine!...
Yo- Le miro esa mata de pelo… y detrás, en la nuca veo lo que parece un nido de gorriones… ¡Tráeme el cepillo que te voy a peinar yo!
Vero- Pone cara horror y empieza a llorar a gritos… ¡NOOOOOO! ¡No me peines!...! ¡Ya me peiné!... ¡No que me vas a halar el peloooo!
Yo- Cagándome en mí mil veces… le digo: ¡Tráeme el cepillo y te prometo que lo haré con mucho cuidado! ¡Pero no puedes ir al colegio así!
Vero- Los gritos del llanto retumbaban las paredes… me dice: ¡No se donde esta el cepillo!
Yo- ¿Pero no me acabas de decir que te habías peinado! ¡Búscalo que te tengo que peinar! ¡Coño!
En ese momento baja Mandy… la camisa que su madre le había dejado en el closet… veo que se peinó… y le pregunto:
Yo- ¿Ya te lavaste los dientes?
Mandy- Con una mirada muy ausente… ¡No!
Yo- Ya con las venas del cuello al borde de reventarse… le digo
¡Pero no estabas en el baño? ¡No se te ocurrió lavarte los dientes?
Mandy- Con una paciencia y tranquilidad de un monje budista responde; ¡No!
Yo- ¡Que se tienen que lavar los dientes! ¡Que mira la hora que es!
¡Sube y lávate los dientes!
Mandy sube con una parsimonia… que parece que nunca llegará al segundo piso.
Baja Vero… y trae en la mano el cepillo dando unos sollozos como si la fuera a matar.
Desde el momento que tengo el cepillo en la mano…
Vero- ¡Ayyy que me duele!, ¡Ayyy que me duele!
Yo- ¡Pero que dices? ¡Si no te puesto un dedo encima?
Sin importar el cuidado… los gritos son espeluznantes… y siento como se me nubla la vista.
Después de un buen rato… Parece que Vero tiene un ataque de asma… por los sollozos y la respiración…
Yo- Le grito a Mandy… ¡Pero acaba de bajar!...
Veo que Mandy se embarró la camisa con pasta de dientes… y me digo:
Aguántate que te va a dar una cosa.
Y felizmente… les recuerdo.
Yo- ¡Que no se les olvide el almuerzo que les preparó su madre!
Siguen caminando como si nada… y veo que no llevan la bolsa del almuerzo….
Yo- ¡El almuerzo! ¡El almuerzo!... ¡Que no lo llevan!
Mandy- Se gira me mira y me dice… ¡Se me olvidaba!
Pero ahí, no acababa el asunto… al bajarse del coche siempre dejaban el santo almuerzo… en el coche y.
Yo- ¡El almuerzo! ¡Que se les olvida el almuerzo!....
Y así casi todas las mañanas aunque el orden de los incidentes variaba pero siempre era lo mismo. Pero no solo eso… que al medio día. Recibía una llamada al trabajo…
¿Mr.Padrón? Le habla Mrs. Rodríguez
Yo- Ya conociendo el paño… ¡Si, dígame?
Mrs.Rodriguez- Mire es que a Vero se le quedó el almuerzo en casa... y me dice que si usted puede pasar por McDonalds y le trae algo.
Yo- Con sentido de culpabilidad… y pensando que la pobre niña estaría sin comer… salía del trabajo, compraba el McDonalds… y se lo llevaba al colegio.
Y así, esa era la rutina…
Y una de esas tantas mañanas… después de dejarles en la escuela… y desgañitarme con los gritos mañaneros y la bronca del almuerzo… bajo un aguacero de esos que no ves a dos palmos… veo a Charlene… que se había escapado…
Bajo la ventana del coche… y la llamo.. ¡Charlene!... ¡Ven! (Con todos esos ruiditos que hacemos cuando llamamos a los perros)
La perra me mira… y en vez de venir a mi… decide irse corriendo.
Por un impulso que desconozco… Salí del coche… y debajo del aguacero…. corriendo detrás de Charlene… cada vez que le gritaba su nombre… se detenía, me miraba y seguía corriendo.
Charlene se mete en el jardín de un vecino… y ni corto ni perezoso
Salto la cerca, la llamo… y me huye… Salta al patio de al lado… y vuelvo a saltar otra cerca y ya la tengo acorralada e intenta huir de mi.
No tengo otro remedio… que cargarla en peso y meterla en el coche…
Hasta para meterla en el coche se resiste y de un tirón la meto en el asiento de atrás.
Charlene está como loca y quiere escaparse manchando los cristales de la ventana… En ese momento… me veo empapado de agua… lleno de tierra y de pelos de Charlene…
Ya no puedo más, y me giro y le doy unos cuantos manotazos y le digo:
¡Como no te tranquilices te voy a matar! ¡Perra hija de la gran puta!
Y se calmó.
Me encontraba a unas cuatro cuadras de casa… llegué y me aparqué, abro la puerta… Y Charlene no sale… mientras la llamo… pasa de mi.
Me meto en el asiento de atrás… y la saco a la fuerza… halándola por esa piel suelta que tienen en el cuello… pero se resiste.
Decidí una vez mas… cargarla en peso… y menudo trabajo que pasé porque tenia que abrir la reja y después las cerraduras de la puerta.
Con Charlene en el hombro… decidí no ponerla sobre las baldosas por lo mojada y la tierra.
La llevaba como si fuese un saco sobre mis hombros… hasta la puerta de la cocina que da al patio…. Intentando no resbalarme en las baldosas porque estaba empapado de agua.
Se resiste… le vuelvo a dar unos manotazos y le grito unas palabrotas.
Abro la puerta de la cocina… para dejar a Charlene en el patio…
Y al abrir la puerta… Veo a Charlene meneando la cola frente a mí.
¡Yo tenia otro perro sobre mis hombros!
¡Me voy a volver loco!
¡Coño… me acabo de robar a la fuerza un pastor alemán del patio de un vecino!
¡Le di una mano de golpes a este perro!
¿Y ahora que hago con este pastor alemán que tengo en los hombros?
Con mucho cuidado… (cagado del miedo) la llevé hacia la puerta que da a la calle… y la puse en el suelo… “Charlene” Jajajajajja.. Me miró horrorizada… y salió huyendo que parecía un galgo.
Cerré la puerta… me vi en el espejo… estaba que era un asco… empapado… lleno de tierra…y de pelos… la corbata parecía una postilla….
Y decidí meterme en la ducha…
Unos días después…. Al medio día… suena el teléfono….
¿Mr.Padrón? Le habla Mrs. Rodríguez
Yo- Dígame... Mrs.Rodriguez…
Mrs.Rodriguez- Es que a Vero se le volvió a quedar el almuerzo en casa y quiere que usted le traiga algo de McDonalds.
Yo- Sra.Rodriguez?... ¡Que se joda y se quede sin comer!
¡No me importa!... ¡Ya me tiene cansado con lo mismo!
Mrs.Rodriguez- Pero Mr.Padrón, son muchas horas sin un bocado….
Yo- ¿Pero es que no me está escuchando? ¡Lo siento! ¡Dígale que no le voy a llevar nada!
Mrs.Rodriguez- Eso no puede ser… ella necesita alimentarse… bueno comprendo que usted no puede venir… Yo le compraré algo del McDonalds…
Yo- La interrumpo y le digo: ¡Que quede bien claro! ¡Si lo hace, ese es su problema!... ¡Porque yo no le voy a llevar nada! Y cuelgo.

















www-lacoctelera-com-inaki dijo
Mr. Padrón, ja, ja, ja, perdona que me descojone, Armando, pero estas historias cotidianas, o más bien histerias, son la sal de la vida. Lo raro es que no te transformaras en Michael Douglas en la peli, "Un día de furia". Hay qué ver las trampas que tienen los niños. Bueno, y la escena del perro del vecino, impagable. No sé como no te dio un mordisco. Con este gran post se demuestra lo poco valorados que están los pobres padres. Y la Vero, la mejor clienta del Macdonalds, ja, ja, no sabe nada. Mr. Padrón, que no cunda el pánico. Te envío un abrazo solidario. Una entrada genial. La realidad siempre supera a la ficción.
Iñakito.
29 Enero 2008 | 08:30 AM