un tipo de la calle
Soy un tipo de la calle, del montón…
De las calles de La Habana, soy de El Cerro
Esos que al pasar las jovencitas
Les dicen un piropo con anhelo:
¡Alabao sea Dios! ¡Que preciosura!,
¡Te escapaste del templo Afrodita!
¡Asesina! ¡Mata hombres! ¡Flor de amor!
¡Benditas tus caderas muchachita!
Soy un tipo de la calle, del montón,
De esos de las sombras y sus portales
Que contemplan el mundo en su balcón,
Que sueñan desflorando girasoles.
Soy un tipo de la calle y poco sol
De sonrisa ambigua y seductora
Ensayada en el espejo de mi madre
Y en las gotas de lluvia de la calle
Limpio, pulcro, y perfumao…,
De camisa almidonada con esmero
De jugar el domino en las esquinas
Y modales de señor con su pañuelo.
Soy un tipo del montón y de mi barrio
Que cuida su apariencia con recelo
Bailador en todos los guateques
Y de risa fácil, no me esfuerzo
Soy un tipo de mi barrio, del montón…
Seductor, jodedor y no me quejo.
Devoto de la fiesta y vacilón
Novicio en el arte del amor
Sacerdote del beso de pasión
Mi iglesia y catedral… és el buen sexo
Soy un tipo de la calle, del montón…
De las calles de La Habana, soy de El Cerro.
Padrón – Dueñas











el-hombre-del-tibet dijo
¡¡Joder menudo elemento!!
JA, JA, JA, los poemas no tienen caminos definidos
Este sin ir más lejos es de aquellos vacilones
De los que crecen en las calles con tipos normales
Pero que llaman la atención ¡por eso mismo!
Porque son el reflejo… de un tipo sincero y vacilón.
Un abrazo poeta de la calle
16 Diciembre 2007 | 03:45 PM