a la deriva
Por aquel camino entre los montes
En aquel sendero en la manigua
Por aquella eterna guarda-raya
Que los hombres de la tierra van sin prisa
Sigue el alma un viaje a la deriva
Por aquellas calles de su pueblo
Sobre aquellas aceras tan antiguas
Que las líneas se abrazan a las grietas
Y dibujan los niños con sus tizas
Sigue el alma sin trayecto a la deriva
Por aquellos viejos callejones
Que no tienen empezar y no terminan
Por aquellos pasadizos olvidados
Que fueron una vez calles antiguas
Sigue el alma perdida a la deriva
Por aquellos umbrales sin paredes
Con los ecos del pasado y sus sonrisas
Y mil sueños que entraron y quedaron
Sepultados en escombros y cenizas
Sigue el alma triste a la deriva
Por aquel jardín, por aquel patio
Que la fuente no recuerda a su agua viva
Pero si recuerda aquellas manos
De mujeres que lavaron injusticias
Sigue el alma suspirando a la deriva
Sobre aquél tronco y sus raíces
De un viejo limonero ya sin vida
Por encima de macetas sin geranios
Que en rincones anunciaban alegría
Sigue y sigue... y anda a la deriva
Por aquel suspiro sin abrazo
Por encima de las lágrimas marchitas
Sobre aquel sueño irrealizado
Que una vez fue una verdad y una mentira
Sigue sí, sigue ambulando
Sin saber, que anda a la deriva
Padrón – Dueñas






Laurencia19 dijo
Hola, bellísimo escrito, un recorrido lleno de nostalgia...Suele ocurrir que el alma se siente así, sin rumbo, extraviada en este mundo de inconsciencia.
Saludos.
15 Diciembre 2007 | 07:50 PM