A mi hijo...
Puedo cerrar los ojos y evocar todavía
Esa tarde de invierno que llegaste a mi vida
Yo era ingenuo... tan joven,
con suspiros de niño
Y en mis brazos tenía el regalo de un hijo.
Así llegaste tú, dulce rayo de sol
Querubín deseado, mi gran logro de amor.
Sí, …contigo aprendí, cual profunda es la vida
Al mirarme en tus ojos, y sentir tu sonrisa
Me invadió el sentimiento, esa nueva alegría
Ya mi mundo eras tú, y tú eras mi vida
Comprendí tantas cosas al tenerte en mis brazos
Y entendí mi papel, desechando al muchacho
Y mi barca a deriva encontró su horizonte
Donde eras la estrella, y mi sur y mi norte
Y así junto a tu lado empecé travesía
Ya no había tormentas, tu sonrisa tenía
Y en el viaje del tiempo...,
en mis brazos... regazo
Fui testigo ocular de ese bello milagro
Dios me dio un querubín,
¡Pero un hombre he criado!
No hay palabras, ni abrazos,
ni me alcanzan los besos
Son las mismas palabras,
¡Hijo mío te quiero!
Y sé bien que comprendes tu papel en la vida
Pues ya tienes guión en tu gran travesía.
Padrón-Dueñas









Anttonella dijo
Que bonito, que grandeza la de ser Padres, nadie nos enseña, pero cuando leo tus palabras me emociono, y espero que Dios me de la vida suficiente para que mi hijo se haga hombre....que tu hijo te siga llenando de amor cada dia...
Un abrazo
9 Agosto 2007 | 12:22 AM