Lo mucho que te amé
Lo mucho que te amé...
Ya no recuerdo cuanto
Tal es así...
Que para recordar
Tu nombre solo es
El viejo desencanto
Aquella sombra gris
¡Que al fin pude olvidar!
Podrás pensar...
Que puedo estar herido
Que todas mis palabras
Son fruto del penar
Más te aseguro...
Que aquel amargo llanto
Es agua ya olvidada
Disuelta como el mar
Puedes estar tranquila
Y libre de temores
No queda nada en mi
Ni odio, ni rencor
El tiempo logra
Sanar tantas heridas
Y el sabio corazón
Encuentra un nuevo amor
Lo mucho que te amé...
Ya no recuerdo cuanto
Porque se queda corto
Ante este nuevo amor
Que lleva ya a mi lado
Eternas madrugadas
Donde tú, eres la sombra
Y el en mi, es el Sol.
Padrón-Dueñas







el-hombre-del-tibet dijo
La indiferencia es uno de los mayores castigos que existen, o al menos eso es que dicen los entendidos en el tema.
Un abrazo Armando
PD: ódiame por piedad yo te lo pido …..
11 Julio 2007 | 12:42 AM