Para seguir viviendo
Para seguir viviendo
Me aferré a la poesía
Busqué en recónditos versos
Esas sonrisas amigas
Caminé casi en locura
Recitando poesías
Aquellas de Martí en mi infancia
Y versos de Rosalía
Los espejos de Machado
Y el río, Dulce María
Lo llevé todo en mis brazos
Recitando poesía
Me llevé la mariposa
Que vio desde su rosal
Sin importarme el dolor
Que espinas me puedan dar
Para seguir viviendo
Poco a poco con mi aliento
Invoqué todos los versos
Que guardé en mi corazón
Me quité aquel cruel abrigo
Del indómito leopardo
Y me refugié en mi amigo
El verso fiel que resguardo
Padrón-Dueñas





el-hombre-del-tibet dijo
Amigo Armando que buen refugio buscaste y que bien que supiste y sabes utilizarlo.
Un abrazo amigo
21 Marzo 2007 | 12:20 AM