La oración
¿Que puedo escribir yo, que tú no sepas?
¿Qué puedo describir que tú no has visto?
Si sabes lo que pienso antes de hacerlo
Y el por qué de todos mis caprichos.
¿Qué puedo ocultar ante tus ojos?
Si al cerrar los míos siempre siento...
Que no he estado solo ni un momento
Que comparto mis latidos y mi aliento
Y si me alejo de ti, en sí me miento
Porqué sé que siempre estás conmigo
Aunque no lo merezco, tú estás cerca...
Y al hablarte a ti, digo: ¡Dios mío!
Padrón-Dueñas



el-hombre-del-tibet dijo
Amigo Armando he de reconocer que envidio a los hombres con fe y he de reconocer que soy un poco ateo, pero aun así hay veces que le rezo al gran ser, Dios y creador de todas las cosas, en fin soy simplemente un hombre con todo lo que ello conlleva, incluidas las dudas que nos atenazan, de todas formas hermoso poema, poeta.
un abrazo amigo
PD :A partir de ahora volveré a replantearme la existencia de ese ser misericordioso, todo poderoso y creador de todas las cosas, como tantas veces he hecho a lo largo de mi vida.
16 Febrero 2007 | 02:04 PM