Caminos
Caminos..., que mis ojos...
Guardaban lentamente
Su cielo, sus colores
Su mar, su campo verde
Las flores asustadas
Relámpago en el cielo
La lluvia en la ventana
Y el trueno con su eco
No se, ¿Qué me decían?
No supe en su momento
Que el mar se despedía
Cual padre en desespero
Las nubes inundadas
La tierra con su aliento
La brisa interrumpía
Pasando por mi cuerpo
Las suaves mariposas
Lloraban lentamente
Y el viento sacudía
Diciendo: ¡Den sus besos!
Mis manos sin saberlo
Ondeaban despedida
Y en canto de sinsonte
Me dabas tus sonrisas
Cual madre que despide
Sin llanto y con un beso
Me diste bendición
Confiando en el regreso
Sembraste la esperanza
De un nuevo amanecer
Partí del patio amado
Que me ayudó a crecer
Y así, hijo confiado
Guardándome aquel beso
Salí de casa un día
A playas del destierro
Y el beso que mi patria
Me dio en la despedida
Aún arde en mi pecho
Fulgor, estrella, y guía
Caminos..., que mis ojos...
Guardaron sabiamente
Tu cielo, Tus colores
Tu mar, Tu campo verde
Padrón-Dueñas

poesia cotidiana dijo
Que hermosas imágenes. No hay peor destierro que el del propio corazon...
24 Mayo 2006 | 06:53 PM