Entre juncos
Entre los juncos y lirios
Caminamos de las manos
Hasta llegar al lugar
Que se quemaron mis labios
Cerca del río tranquilo
Y los cantos de los gallos
Probé tus labios, tu piel
Yo perdido, enamorado
Sacié la sed de mi cuerpo
al beber de tu delirio
Escondidos bajo el sol
sin vecinos ni testigos
A lo lejos se escuchaba
la guitarra en desatino
Que nos regalaba el tiempo
para el pecado divino
Tu cuerpo de sal morena
me calcinaba los labios
Y algún gemido en el viento...
murmuraba a los vecinos
Que detrás de aquellos juncos,
matorrales y los lirios
Se deshojaba una flor,
en el regalo divino
Yo me sentí enamorado
Como nunca había sentido
Tu retiraste tus ojos
Y me pediste olvido
No quisiste ser mi novia,
porque vergüenza te daba
Presentarme como novio
siendo amigo de tu casa
Querido por tus hermanos,
admirado por tu mama
Y ese amigo de tu padre
Que le obsequió la guitarra.
Padrón-Dueñas
